viernes, 05 de septiembre de 2008

Publicado por laurentandrea @ 10:44


Existen en Colombia dos eufemismos (es decir palabras cuya presentación es un poco decorosa y más delicada de la idea que uno desea lanzar, ya que su expresión directa podría sonar demasiado duro) que sin ser entendidas en el contexto adecuado pueden chocar. Se trata de negro/a (negrito/a) y gordo/a (gordito/a), usadas con bastante frecuencia entre las parejas para dirigirse con cariño y afecto.

Normalmente, negro, significaría una persona de tez morena o de pelo oscuro y gordo, una persona obesa, bien alimentada o a la que le gusta comer.

'Adán y Eva' Fernando Botero
En Colombia, estas dos expresiones, utilizadas en forma de vocativo o como apodo, no tienen nada que ver son su significado literal. Simplemente, es una forma de llamar a un ser querido, en vez de usar su nombre. Es muy común, escuchar en las conversaciones que las mujeres hablando a o de su marido, mencionan: “Mi gordo” o “Mi negro” y al revés, los hombres dirigiéndose a sus esposas: “Negrita” o “Gordita”, suavizando el apodo con el uso del diminutivo.

Incluso, entre amigas, este eufemismo aparece a veces, cuando después de un largo tiempo de no verse, se encuentran en la calle y una de ellas grita: “¡¡¡Gordita!!! ¿Dónde has estado?” Esta expresión es muy colombiana y hasta se hace simpática, a pesar de que por primera vez, para alguien que la desconoce, podría sonar como un insulto… De todas formas, si alguna amiga, más gorda que yo, me empieza a llamar así, sinceramente, el apodo me hace reír. La cosa se vuelve aún más chistosa, si empezando la frase, me dice “Negrita…”


Tags: ACTUALIDAD

Comentarios

 

     

Ver perfil público del propietario del blog

En este blog mostraremos lo bella y valiosa que es colombia trataremos de que haci como lo de este blog la quieren todos y cada uno de nuestros lectores la quieran

     

     

Participantes

     


     

Buscador

     

     

     

     

Servicio cortesia de miarroba.com

Valid XHTML 1.0!

Valid CSS!

CSS - Tableless